
Paseando por la ribera del río Cares pudimos ver a este arrendajo subido a un árbol. El pequeño estaba muy pendiente de cualquier resto de comida que los turistas pudieran dejar. Y es que la ruta del Cares y el pueblo de Caín, desde el cual se puede iniciar la ruta, es una de las zonas más concurridas y conocidas de Picos de Europa.

El arrendajo pertenece a la familia de los córvidos y está ampliamente distribuido por Europa, Oriente Próximo y Norte de África. Suele vivir en bosques de coníferas y caducifolios. También podemos verlo en los grandes jardines arbolados. Le encanta las bellotas, las cuales almacena en otoño para alimentarse en invierno. Las esconde entre las raíces, la corteza o en el suelo, muchas de las cuales olvida, convirtiéndose en un importante agente reforestador natural de nuestros bosques. Se estima que en una temporada, un solo ejemplar puede almacenar entre 4.500 y 5.000 bellotas
(Cramp y Perrins, 1994, Vázquez, 1997). Los escondites pueden estar repartidos en varios kilómetros a la redonda.

Un precioso pájaro residente en nuestra Península de unos 33 cm que no te puede pasar desapercibido.