
En la laguna de Medina ya se pueden observar fácilmente a los pequeños pollitos de focha común. Incluso ya he podido ver a algunos muy creciditos (las puestas tienen lugar de enero a mayo). Después de la incubación durante unos 22 días tanto por el macho como por la hembra de unos 6-9 huevos, los pequeños nacen y en sólo cuatro días ya salen del nido para nadar no muy lejos de sus padres. El que véis en la foto se despistó un poco, aunque pronto se reencontraron gracias a las llamadas que mutuamente se hicieron.
Desde el observatorio vimos como una delicada madre o padre alimentaba a sus dos polluelos. Primero se zambullía para coger un trozo de carrizo, el cual trituró en trozos más pequeños. Los pollitos tomaban los trocitos del pico abierto del adulto. En ese momento Vicente dijo que sólo por haber podido ver esa escena ya había merecido la pena ir hasta la laguna. Tenía toda la razón, aunque la laguna de Medina tiene mucho más que ofrecer, sólo para los ojos que sepan mirar.
