Quién nos lo diría. Un reciente estudio demuestra que los excrementos de las aves árticas ayudan a reducir los efectos del cambio climático. Esta afirmación, publicada esta semana en "Nature Communications", es el resultado de una investigación sobre el aumento de los niveles de amoniaco en los últimos veranos en la atmósfera que rodea al Ártico canadiense.
Ayudando a enfriar el Ártico con los excrementos
Quién nos lo diría. Un reciente estudio demuestra que los excrementos de las aves árticas ayudan a reducir los efectos del cambio climático. Esta afirmación, publicada esta semana en "Nature Communications", es el resultado de una investigación sobre el aumento de los niveles de amoniaco en los últimos veranos en la atmósfera que rodea al Ártico canadiense.

