
El ostrero es un limícola inconfundible gracias al contraste de su plumaje blanco y negro. Tiene un tamaño en torno a los 42 cm de longitud. Se puede distinguir la hembra del macho, ya que el macho tiene el pico más corto y grueso en relación con la hembra. En Bahía de Cádiz, donde tomé estas fotografías, el ostrero euroasiático es principalmente invernante. Es fácil de ver en los Toruños, concretamente en la Punta de los Saboneses (El Puerto de Santa María).
Como se puede ver en la primera fotografía, el ostrero se apoya en una sola pata, encogiendo la otra y guardándola pegada al cuerpo. Ésto lo realizan muchos limícolas para no perder calor por las extremidades, las cuales carecen de plumas protectoras que mantienen la temperatura del ave.
Restos de conchas de la navaja acumuladas por la marea
Este ave tan peculiar recibe su nombre por su tipo de alimentación, comiendo principalmente bivalvos que es capaz de abrir con su robusto pico, aunque también se alimenta de gusanos, insectos, crustáceos, etc.
Los bivalvos de los cuales se alimenta, pueden ser beberechos, mejillones,... pero en el caso de la Bahía de Cádiz, de lo que más se alimenta son de navajas. Este molusco, alargado de unos 14 cm de longitud, es común y de consumo humano en dicha bahía. Por tanto, es importante que su marisqueo se haga sólo por profesionales cuya economía se basa en este arte y tienen su licencia para que podamos seguir disfrutando de este molusco, tanto personas como ostreros.