Seguro que esta tarabilla tan especial ya os suena. Usé esta foto el mes pasado para el Juego de Identificación de la semana. Pero lo que yo no sabía, y que ayer pude descubrir por casualidad, es que diez días antes de mi observación ya habían visto a la tarabilla y la habían confundido con una collalba desértica. En este enlace podéis verlo.
Esta tarabilla supone un buen ejemplo de uno de los consejos que normalmente digo a las personas que se están iniciando en la identificación en campo y, el cual, yo siempre me repito prácticamente cada día que salgo a pajarear: "aunque debamos mantener la mente abierta, piensa siempre primero en lo más lógico y problable". A pesar de que yo también confieso que pensé en un primer momento en que fuera otra especie, mantuve la calma y vi que, si obviaba el color de su plumaje, su comportamiento y silueta eran propios de una tarabilla. Además, el hecho de que estuviera con otros compis de su especie rondando por la zona hicieron que no perdiera mucho el tiempo en darme cuenta y poder maravillarme con este particular individuo.
Es muy normal que nos ilusionemos en nuestras observaciones, pero debemos controlar nuestra subjetividad que nos puede jugar malas pasadas. Aún así, todo el mundo se equivoca, y en nuestros errores es donde realmente aprendemos.
Espero que este consejo al estilo Jedi os sirva en vuestras salidas pajariles. ¡Y que la fuerza os acompañe!

