
La Chova Piquirroja es un córvido residente escaso en zonas rocosas, el cual es omnívoro. Suele mantenerse las mismas parejas durante años. Su puesta puede ser de tres a seis huevos. La incubación dura unos 20 días, tarea realizada por la hembra exclusivamente, y los pollos son alimentados en el nido en torno a los 35 días tanto por el macho como por la hembra.

El pasado sábado, tuve la suerte de ver una pareja de esta especie en Zahara de la Sierra. Los dos individuos adultos volaban alrededor de su nido, un pequeño hueco en una grieta del cerro cerca de la iglesia. Cuando entraban para alimentar a sus polluelos, se podían escuchar a los pequeños piar hambrientos.

Sin duda, el disfrutar de esta pareja de chovas y sus crías, fue uno de los mejores momentos de 20 km recorridos en la jornada de senderismo con buenos amigos. Aunque aún me queda mucho que contar de dicho día.

Foto: El nido es un hueco en la grieta de la roca