Uno de los lugares que he podido visitar este verano ha sido el parque de Salburua, muy cerca de Vitoria-Gasteiz (Euskadi). Este humedal tiene una historia muy interesante y peculiar, que devuelve la fe en nuestra especie. Pronto os la contaré, mientras tanto, os muestro a un pollito de somormujo lavanco que pudimos ver desde uno de los observatorios del parque. La observación tuvo lugar a finales de agosto, y no muy lejos del pequeño, se encontraban los atentos padres, que ya daban una mayor autonomía al pequeño.
Como podéis ver en las imágenes, el aspecto más llamativo de su plumaje es la cabeza y cuello rayados, diseño que observamos claramente en una vista posterior del pollo. Esta especie tiene un rango muy amplio de distribución, encontrándose habitualmente en Europa y Asia central, además de en algunas zonas de África y en Australia y Nueva Zelanda.
Mapa de distrubición obtenido de http://www.planetofbirds.com/
El nido de esta especie es una plataforma hecha con plantas acuáticas, la cual puede ser flotante y anclada a la vegetación de la zona húmeda, o encontrarse en la orilla.
Suele poner de 3 a 5 huevos, incubados por ambos padres durante unos 25-30 días. Esta especie alcanza la madurez sexual a los dos años de edad.
El baile de cortejo de estas aves buceadoras, llamado el baile del espejo, es, cuanto menos, peculiar. De la dicha danza hablé en marzo en esta entrada.
No solamente podemos ver al somormujo en humedales de agua dulce. De hecho, en la época de invernada, que acaba de comenzar, también podemos ver ejemplares de la especie alimentándose en las playas y costas, además de en las marismas y salinas.
Si podéis, no dudéis en acercaros a Salburua para disfrutar de sus observatorios (con horario de apertura) en los que podréis disfrutar de la observación de manera cómoda y sin afectar al descanso de las aves.












