De los tres gorriones del género Passer (del latín, pájaro o gorrión) que de manera frecuente podemos observar en la Península Ibérica, podemos diferenciar a una de estas especies del resto por su mancha negra en las mejillas, además de otras características: se trata del gorrión molinero (Passer montanus).
Existe otra particularidad muy llamativa en el molinero que lo distingue del gorrión común (Passer domesticus), y del gorrión moruno (Passer hispaniolensis), y es que éstos no presentan dimorfismo sexual en el plumaje. Mientras que podemos diferir entre hembras y machos por su color y diseño de las plumas en el común y el moruno, en el gorrión molinero, tanto las hembras como los machos son iguales en dicho aspecto.
Según la "Guía para la Identificación de los Paseriformes Europeos" por Lars Svensson, suele ser fiable la determinación del sexo, al menos en los machos, de la forma de la protuberancia cloacal en aves reproductoras.
Según he podido leer en el libro Bird, el gorrión moruno ha experimentado usualmente marcadas fluctuaciones en su número y distribución. En cambio, en la actualidad, existen recientes descensos de la población en el oeste de Europa, incluyendo Gran Bretaña e Irlanda, y, los cuales, parecen especialmente graves, llegando a tal punto que, en algunas zonas, se han convertido en rareza donde antes era frecuente.
Una de las principales causas de este descenso se debe a los cambios que ha ido sufriendo los campos agrícolas, como el uso intensivo de plaguicidas y demás sustancias químicas, y el abandono de las construcciones rurales tradicionales donde suelen hacer sus nidos. También les gustan los huecos de los árboles (en inglés su nombre es Tree Sparrow) y los nidos abandonados de hirundínidos (golondrinas, y aviones) o de otras especies que anidan en taludes.

