
Hoy finaliza el hacking del quebrantahuesos 2010 de Castril. Como ya sabéis, yo fui una de los afortunados que pudieron participar en este voluntariado durante uno de los dos meses que tuvo de duración. Y es que fueron enviadas más de 80 solicitudes para los hackings de Pontones y Castril, de los cuales participaron en Castril 7 voluntari@s: Rafa Abuín, Fernando, Rafa, Elena, María, Darío y yo, por lo que le doy gracias a Nano (técnico de la Fundación) por elegirme.
En estos tres últimos días del hacking fuimos para la fiesta de despedida al Cortijo de Mari Carmen y Gregorio, el matrimonio de pastores que vivía con sus tres hijos, Jorge, Silvia y Mª Carmen, y su rebaño de cabras blancas andaluzas, raza autóctona en peligro de extinción, en los Hoyos del Moreno, cerca de nuestro campamento en las Canalejas.
Si nosotr@s cuidábamos a los tres pequeños quebrantas, Hortelano, Huéscar y mi Blimun', sin duda, quienes cuidaban de nosotr@s era esta familia. En su casa jamás nos faltaban los calostros, la carne a la brasa, los pepinos y pimientos de su huerta, las clases de manualidades y de pastoreo, y, por supuesto, todo su cariño y atención hacia "los de los pájaros", como ellos nos llamaban.
La fiesta de despedida fue impresionante, con más de 50 invitados. Nadie se quedó con hambre, ni con "sed". Durante la fiesta, nos dedicaron una emotiva carta que fue leída en público por una de sus hijas y, la cual, transcribo a continuación:
El día 30 de Junio vinieron a la sierra de Castril Hortelano, Huéscar y Blimunda. La Familia Franco Triguero, la cuál mediante este escrito os queremos transmitir el gran cariño que os tenemos.
Entre tantas cosas y tantos momentos vividos os queremos agradecer aquellas noches inolvidables para nosotros. Aquellas noches lo tenían todo: risas, cenas con postres de requesones que no habíais probado nunca y ordeños de cabras, pero todo esto no habría sido posible sin ese equipo formado por 3 técnicos: Quique, Jose y Ruth y los voluntarios: Rafa, Carmen, Fernando, Rafa, María, Elena y Darío.
La sierra de Castril acoge con mucha dulzura y cariño a 3 Quebrantahuesos porque gracias a ellos hemos conocido a estos maravillosos técnicos y voluntarios. Jose Eugenio tuvo una gran idea: echar Quebrantahuesos en esta sierra. Esperamos y deseamos que esta actividad se fomente y cada vez sean más los que se ofrezcan a cuidar de éstas aves en peligro de extinción. Le damos las gracias a Nano por haber escogido a estos voluntarios maravillosos.
Con cariño: La Familia Franco Triguero

Creo que la carta muestra perfectamente el aprecio que nos tenemos. Es increíble tener la suerte de conocer a una familia que es tan feliz con tan poco. En el cortijo no había baño, ni Internet, ni cobertura de móvil, ni televisión, ni siquiera un suelo enlozado. Y allí pasan todo el verano para el cuidado de sus cabras y encargarse de las parideras, nacimiento de los chotos, que luego venden y, los cuales, son la fuente de ingresos de la familia para todo el año.

Una forma de vivir que, como los quebrantas, está en peligro de extinción en nuestro país.
Quiero dar las gracias a mis compañeros voluntarios y técnicos por ser los mejores y tratarme con tanto cariño, y a la familia Franco, por demostrarme que mi idea de ser feliz con poco puede hacerse realidad. Siempre seréis mi familia de la sierra de Castril, así que no te preocupes Mari Carmen, que pronto volveremos para ir a veros. Gracias también a mi pareja, Vicente, por acompañarme en esta experiencia, sé que todo hubiera sido distinto si no hubieras estado a mi lado.
Y a mis tres peques, el "peleón" de Hortelano, Huéscar (que se despidió de Vicente y de mí volando a pocos metros de nosotros), y mi querida niña, Blimunda, os deseo mucha suerte en vuestra vida. Sé que soís unos buenos quebrantas y que dentro de unos años podré veros criar en la Sierra de Castril.
¡Un beso enorme para tod@s!