De vuelta a casa después de visitar las lagunas de Pétrola y del Saladar, entre otras, nos encontramos con una pelea en la carretera entre una urraca y el críalo que veis en las imágenes. Bajamos la velocidad del coche hasta que los integrantes salieron volando. La urraca le había dado al críalo unos buenos picotazos, por lo que este último se encontraba algo desorientado. Se posó en el primer arbusto que encontró para descansar y reponerse de la contienda.
El críalo, al igual que su familiar el cuco, es un ave que parasita a otras, poniendo la hembra el huevo en el nido de la otra especie. Los padres "adoptivos" cuidaran del pequeño como si fuera suyo ya que, al haber nacido en su nido, no logran ver la diferencia, aunque a los humanos nos pueda parecer evidente. El pollo del críalo, a diferencia del cuco, no tira los huevos o los pollos de la especie parasitada, pero aún así, supone un gran esfuerzo criar a otro pollo que no comparte su genética, por lo que estas peleas le son habituales al críalo.
Las urracas son las aves que el críalo elige principalmente para parasitar, por lo que no es la primera vez que he podido ver auténticas persecuciones en época reproductiva de grupos de urracas sobre un críalo para evitar que ponga el huevo en sus nidos.






