Sin duda, Villafáfila es sinónimo de avutarda. Esta Reserva Natural cuenta con la mayor población del mundo de esta especie. De hecho, a pesar de que nuestra visita fue en una época bastante mala para su avistamiento, ellas no nos defraudaron. Aquí os pongo la foto de la que estuvo más cerca nuestra. En ningún momento emprendieron el vuelo, si no que caminaban pacientemente, con la tranquilidad de que en su casa las personas no vienen a molestarlas ni a cazarlas, simplemente las observan desde la carretera.
Siendo la especie de ave más pesada que puede volar, pudiendo llegar a 5 kg la hembra y 16 kg el macho, parece imposible que pueda levantar el vuelo con facilidad. Son capaces, pero fueron las avutardas de Albacete las que vi despegar del suelo rápidamente, muy asustadas a pesar de nuestra lejanía y de que nos encontrábamos en el carril dentro del coche. Diferencias de comportamiento en la misma especie en distintos lugares, que pueden mostrar el grado de respeto (o no) que mostramos al ave en su hábitat.
Los que vivimos en la Península Ibérica tenemos la suerte de compartirla con el 60-70% de la población mundial de avutardas, especie catalogada como Vulnerable en España y amenazada a escala global.
Una joya de la estepa que, desde no hace tanto, fue perseguida y tiroteada sin escrúpulos (incluso actualmente se caza de manera furtiva), de la cual ahora comenzamos a comprender su valor ambiental y turístico, aunque la sombra de la recatalogación como especie cinegética la persiga.


