25 agosto, 2015

Perseguidas por la tormenta




Hace unos días, un grupo de espátulas llegó en la tarde a las marismas de Urdaibai (Bizkaia). Hambrientas, se pusieron enseguida a buscar alimento en el agua somera, moviendo de izquierda a derecha, y viceversa, ese pico tan particular que las caracteriza. 


Me extrañó que no hubieran seguido su camino hacia el Sur habiendo buen tiempo. El Norte comenzó a oscurecerse y en menos de una hora, la reserva estaba inmersa en un fuerte temporal llegado del mar, cayendo el agua a cántaros, y con un viento rabioso acompañado de impresionantes rayos. 

Perseguidas por la tormenta, encontraron este pequeño refugio en su desesperación para descansar y recobrar fuerzas. Parte de este grupo sigue aquí en las marismas,  mientras que otras ya han marchado. Hoy, con un día despejado, he podido ver a lo lejos algunos grupos que no han necesitado descansar gracias a una meteorología más favorable.  Cuando se sientan preparadas, las que quedan también continuarán con su viaje migratorio. 

Hace poco tuve como visitantes a tres monjas. Entre ellas comentaron la paz y falta de preocupación en la que vivían las aves que estaban viendo. Y así me explicaron que todas las criaturas de Dios fueron creadas simplemente para ser tales criaturas sin mayor complicación. Fuimos los humanos los que, en el pecado original, abandonamos tal paraíso. Bueno, rectifico, fue la mujer la que nos metió en semejante berenjenal. Nosotras, siempre tan malas y culpables. 

Es curioso cómo puede diferir diversas visiones de una misma realidad y hasta que punto conseguimos autoengañarnos para ver lo que queremos ver. Una lucha continua para sobrevivir, arriesgando su vida cada día. Tantas y tantas, simplemente no lo consiguen. Pero hay personas que prefieren solamente ver ese momento de paz mientras mantienen su plumaje en buenas condiciones, sin preguntarse por qué tanto tesón en tener las plumas perfectas o que el grupo siempre está echando un ojillo a cualquier movimiento fuera de lugar. Siempre alerta, siempre preparadas. 

Sin embargo, es preferible pensar que, a quienes les va bien en la vida, es gracias a la mera fortuna. De esta manera,  no tenemos por qué sentirnos responsables de nuestra propia suerte. Inmersas en la tormenta, para aquellas que lograron escapar, cualquier oportunidad es un halo de vida, por muy pequeña que pueda parecer en un principio. Hay quienes saben aprovecharlas, entregando cuerpo y alma con la consciencia de que la vida no es eterna. Otras personas, en cambio, las ven pasar sin ni siquiera inmutarse. 

Y mientras las tormentas me persiguen, yo seguiré persiguiendo a la suerte. 





0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Licencia

Licencia de Creative Commons

Licencia Creative Commons, 2009


This obra by Carmen Azahara is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License. Permissions beyond the scope of this license may be available at http://onlybirds.blogspot.com.es/.

Todo el contenido (fotografías, artículos, logos, vídeos, etc) tienen licencia Creative Commons, y pertenecen a su autora, Carmen Azahara, excepto si se especifica lo contrario. Se puede copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra, bajo las siguientes condiciones
  • Reconocimiento: Debe reconocer los créditos de la obra. Antes de publicar algún contenido de la web, contacta conmigo: carmenazahara86@gmail.com
  • No comercial: No puede utilizar esta obra para fines comerciales.
  • Sin obras derivadas: No se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de esta obra.

Follow me!